Para NO Perderse en el Camino Iniciático Masónico

 

Con frecuencia , vemos a hermanos y hermanas masonas que por una u otra razón terminan perdidos en el camino iniciático, o desisten de seguir adelante en el camino iniciático masónico; razones para esto son múltiples y seguro tantas razones como personas hayan pasado por la iniciación masónica.

Hablemos en esta ocasión de los que se han perdido en el camino iniciático masónico , y no de los que desisten de seguir el camino iniciático , que bien los que desisten se van de la orden para no regresar jamás, y otras veces siguen asistiendo a Logia sin que ese algo luminoso masónico penetre en ellos.
Los que se pierden el camino iniciático masónico , se pierden por múltiples razones, pero, no quiere decir que luego de perderse , puedan ponderar las cosas y regresar de nuevo al camino correcto.
El camino iniciático masónico presenta múltiples peligros y trampas, en las que suelen caer la gran mayoría de los masones , es decir todos aquellos que se aventuran en estas zonas del misterio, estos caminos masónicos no son de tránsito habitual para las muchedumbres, que suele preferir los caminos fáciles y habituales caminos trillados y superficiales; personas por la regular siguen caminos que no presentan grandes desafíos, pero que al mismo tiempo tampoco son caminos que lleven a una Meta Luminosa, para el desarrollo de las potencialidades y del descubrimiento de nuestra verdadera naturaleza divina, siendo así es importante detectar y conocer algunas de las trampas de este camino iniciático masónico, que puede ser entendidos como un proceso de perfeccionamiento interior, de una iluminación, de una verdadera transformación del ser.

Hoy vamos a revisar algunos puntos donde vamos a estar explorando estas trampas del camino.

La primera trampa es la voracidad, es decir querer practicarlo todo, saberlo todo , leerlo todo, conocerlo todo, que si bien la Masonería es ecléctica , también es peligroso no llevar un método ecléctico adecuado.

Querer saber de todo , lo cual nos lleva abarcar mucho y a apretar poco. Con frecuencia en Logias Masónicas fascinados por tanta información, tantos grados , tantas alegorías, tantos puestos en Logia , y al pretender descubrir este conocimiento de manera no adecuada terminamos en un laberinto, en el que luego nos perdemos con facilidad.

Muchos hermanos masones , atraídos por conquistar grados y más y más grados , terminan sin consolidar , ningún grado, y sin siquiera bien comprender el interesantísimo grado de aprendiz y terminan perdidos.

Otros mas buscan ocupar puestos en logias ,simplemente por Ego o Vanidad , y terminan igual perdidos en un enredo de emociones o pasiones descontroladas.

Con mucha frecuencia ya con años en logias , maduran , y se dan cuenta que las cosas ni iban por ahí y se vuelven a reencontrar en el camino correcto masónico , y se centran exclusivamente en la transformación de sí mismos en personas conscientes .

Hay momentos el masón cuando se inicia, quiere recuperar el terreno perdido, el tiempo en que no conocía todo esto de lo masónico, y bueno lleno de sed de conocimiento visita diversas Logias , incluso va otros Orientes lejanos; Lee todo lo que huela un poquito de espiritualidad masónica y misterios iniciáticos , y va por descifrar o tratar de descifrar los símbolos de su logia , y va pensando en masonería política , luego en Masonería Rosacruz , y masonería templaria , y lo que le venga sin un rumbo , ni una metodología adecuada, y termina sin poder armar bien el rompecabezas masónico.
Y como dice el dicho: al que no sabe a dónde va, a cualquier tren se sube; pero hay que saber también que el que no sabe a dónde va en Masonería, no llega a ninguna parte; o al menos va a en dar vueltas y vueltas, dando círculos y volviendo siempre al mismo lugar, o en el peor de los casos perdido.

El verdadero camino que lleva a la Cumbre Masónica , nos ofrece una interesante travesía llena de aprendizajes y descubrimientos, que nos lleva a explorar y adquirir un conocimiento sobre diferentes caminos, no es algo negativo, ya que nos permite ampliar nuestras perspectivas y enriquecer nuestra comprensión del Universo.


Y no obstante es crucial encontrar un punto de coherencia que unifique nuestras prácticas y nuestras ideas, es decir que haga concordante la teoría con la práctica.

Al Buscar y finalmente Encontrar ese punto de coherencia nos involucramos en un proceso de discernimiento, eclecticismo y síntesis.

En donde encontramos un ideal concreto, un camino que resuena con nuestro ser interno; todos los caminos en verdad valen la pena, pero solamente hay un camino que es el adecuado para nosotros, esto implica como masones reflexionar y explorar nuestras concepciones acerca de lo sagrado, y encontrando una total concordancia entre lo que creemos y nuestra forma de actuar en la vida cotidiana, a fin de alcanzar una completa armonía entre nuestras prácticas masónicas y nuestros valores.

Hay muchas personas que ingresan a la Masonería solamente por información, pero información no es lo mismo que formación y solamente formándose como verdadero y legitimo masón es que se puede llegar a algo, esta idea de formación y nunca la primera de información , es la que nos lleva de la formación a la verdadera transformación de nosotros mismos.
Pasemos ahora a la segunda trampa que es la inmediatez en un mundo acelerado de soluciones rápidas del llamado ya del Fast Food esotérico, terminamos cayendo en la trampa de que hay procesos que pueden acelerarse, que podemos obtener la iluminación en un seminario masónico organizado por alguna logia un fin de semana, sin embargo en el proceso iniciático masónico no hay atajos y podemos equiparar a este proceso con un laberinto que necesita tiempo para recorrerse, y equivocarse y volver a la senda, en ensayos de error y aciertos, retos y respuestas a un laberinto que debe recorrerse sin prisa, pero sin pausa, para ir a recorrer la vía interior, lo masónico no es una carrera de velocidad , sino una carrera a fondo, los antiguos masones que dedicaban años a trabajar su propia piedra y pulirla, recomendaban desarrollar la virtud de la paciencia , y aseguraban que toda precipitación procede del obtener querer resultados rápidos, que las prisas nos llevan a tomar decisiones apresuradas y equivocadas; lo cual implicaba a volver a repetir procesos masónicos una y otra vez.

Uno de los motes más hermosos y reconocidos de cuantos hallamos en el Amorum emblemata es Festina lente [Apresúrate despacio], una locución latina que podríamos asociar al tradicional refrán español “Vísteme despacio, que tengo prisa”, y en la que se aborda, al fin y al cabo, la Prudencia, tradicionalmente, en pocas palabras esto significa actuar con decisión y determinación pero sin descuidar la calidad o la planificación adecuada.

El emperador Augusto decía: «Caminad despacio si queréis llegar antes a un trabajo bien hecho» en el refranero mexicano esto equivale a la “No por mucho madrugar, amanece más temprano.”

Significado que hace hincapié en que la prisa y el esfuerzo excesivo no siempre garantizan resultados más rápidos o mejores.
Y así sucesivamente estas ideas desafían la noción de que el camino de transformación es fácil y sencillo, ya que nos muestra que requiere dedicación constancia y esfuerzo, en una cultura inmersa en la vorágine de la inmediatez las enseñanzas iniciáticas masónicas nos recuerdan que los logros significativos y duraderos no se obtienen de manera ligera y rápida , sino que implican comprometernos plenamente con nuestro proceso de desarrollo espiritual.

La vía Masónica nos pide estar dispuestos a enfrentar los desafíos que surjan en el camino, muchos al transitar el camino iniciático masónico se desvían fascinados por conocimientos exóticos de la magia, lo prohibido, Los grimorios, los hechizos, los talismanes, la demonología y mucho más; y cuanto más raro y alocado mejor parece ser para algunos buscadores que quedan cegados por estos fuegos deslumbrantes de lo que prometen las escuelas esotéricas fraudulentas , que siempre nos llevan a ninguna parte, sobre todo cuando se hacen sin criterio y con escasos o nulos conocimientos.

Así, el atractivo de estos conocimientos radica en primer lugar en la exploración de territorios desconocidos, en conocer todo aquello que la sociedad suele dejar hacia un costado por temor, y suele considerar tabú condenar o prohibir; y también en el descubrimiento de algunas prácticas vinculadas a lo sexual, al uso de sustancias alucinógenas, así como un consciente o inconsciente anhelo de poder y control sobre los demás.

Es decir un intento por controlar lo incontrolable, la naturaleza y sus fuerzas invisibles, etc.

Por eso en estos mundos pantanosos del ocultismo y la santería, vudú , brujería el principal riesgo es que se relega a un segundo plano la búsqueda sincera de un algo Superior al mundano o profano.
En Masonería se trabaja para una verdadera transformación, no para centrarse en la búsqueda de experiencias raras , exóticas, o transgresoras de la naturaleza.

La Masonería no está para adoptar un estilo de vida pseudo espiritual términos ocultistas, hablando con palabras raras, y realizando prácticas extravagantes, no para darle un poco de color a una vida monótona profana.
El problema no es el ocultismo, hay muchos masones esotéricos y ocultistas que son de Gran valor y muchas prácticas que realizan correctamente, pueden realmente servir, como despertadores de consciencia; el problema es quedarse ahí sin avanzar ,e hipnotizado con los espejitos de colores, o con los fuegos artificiales que distraen y que desvían nuestra atención de Lo esencial, en lugar de enfocarse en los aspectos profundos y significativos del ocultismo, que los tienen a algunos masones atrapados, por los fenoménico y la búsqueda de poderes.

Muchos masones aconsejan cuidarse sobre de estos poderes sobrenaturales, muchos masones que se pierden en el camino en busca de super poderes, sus mentes se estanca ahí y no puede subir más alto.

A los masones les toca elegir la filosofía más elevada.

Como masones debemos cuidarnos de todas estas trampas, de todos estos peligros que nos terminan desviando del verdadero camino iniciático masónico.

Alcoseri

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